Perder la capacidad de hablar no significa perder la posibilidad de comunicarse. Gracias a la tecnología de apoyo, hoy existen soluciones que están permitiendo que muchas personas vuelvan a expresarse, a tomar decisiones y a mantener autonomía. Una de ellas son los lectores oculares, dispositivos que permiten controlar una tableta o comunicador con la mirada.
Este tipo de tecnología resulta esencial para personas con enfermedades como la ELA, parálisis cerebral, daño cerebral adquirido o enfermedades neuromusculares. A través de un lector ocular, el usuario puede seleccionar palabras, pictogramas o frases en una pantalla y construir mensajes que se reproducen mediante voz sintetizada.
Un ejemplo real es el caso de Jordi, que tras recibir un comunicador con control por mirada pudo recuperar su voz y volver a comunicarse con su familia y su entorno. Su historia, difundida recientemente en un vídeo por la empresa qinera.com, es un reflejo del impacto real que tiene esta tecnología en la calidad de vida de las personas.
Acceso a la financiación pública en algunas comunidades autónomas
Desde Qinera, trabajan con hospitales y centros de referencia, ofreciendo un servicio integral de soluciones, servicios y acompañamiento para personas afectadas de ELA o parálisis cerebral, entre otros. Como la aplicación de esta orden varía en función de la comunidad autónoma, provincia u hospital de referencia, ofrecen asesoramiento personalizado gratuito sobre este proceso.
Tanto si eres paciente, familiar, como si trabajas en un hospital, puedes solicitar información. Porque poder comunicar no debería ser un privilegio, sino un derecho garantizado para todos.
