Una llamarada de gran intensidad que se registró sobre la superficie del Sol, eyectó radiación que el sábado impactará al planeta.
Según advierten los expertos del Observatorio del Clima Espacial de la NASA, la fuerte emisión de plasma podría causar un aumento de las perturbaciones geomagnéticas en la Tierra.
El parte del clima espacial augura un poco de tormenta este fin de semana para la Tierra, pero los científicos han dicho que no hay de qué preocuparse. Afirman que las secuelas serán menores y han avisado de las mismas a empresas de electricidad, aerolíneas y otros sectores que podrían ser afectados.
"No pasará la gran cosa", dijo el experto Joe Kunches, en el Centro de Predicción del Clima Espacial, gubernamental, en Boulder, Colorado. "No prevemos daños a sistema alguno", apuntó.
La tormenta comenzó el jueves con una erupción solar que envió un torrente de partículas de alta energía que se desplaza a 4,8 millones de kph hacia la Tierra. La poderosa llamarada solar fue la sexta ocurrida en el año y ninguna de las anteriores causaron problemas importantes.
La llamarada ya ha tenido consecuencias en la zona de América Central, donde interrumpió la difusión de varias emisoras de radio. También provocó una eyección de masa coronal que representa una nube ardiente de partículas y radiación. Ahora, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) estudia el trayecto de esta masa.
Con información de RT / AP