Los enfrenamientos y ataques de las fuerzas sirias leales a Bashar al Assad persistieron hoy en las ciudades de Alepo y Damasco, y provocaron en las últimas 24 horas más de 170 muertos, mientras el enviado Lakhdar Brahimi inició su visita y reclamó el cese de la violencia, informó ANSA.
Brahimi, en su primera visita a Damasco desde que reemplazó a Kofi Annan como enviado especial de Naciones Unidas y la Liga Arabe, sostuvo que el objetivo del viaje es avanzar en "consultas con los hermanos sirios".
"Hay una gran crisis y creo que la crisis se está agravando", dijo Brahimi, quien se reunirá mañana con Assad, y manifestó que "estamos todos de acuerdo en que es necesario poner fin al derramamiento de sangre".
El Observatorio Nacional para los Derechos Humanos reportó que más de 160 personas, entre ellas 82 civiles, murieron desde ayer en el país, mientras los comité de coordinación reportaron el asesinado de 14 palestinos en el campo de Yarmuk.