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Foto AFP
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El ministro de Justicia del gobierno provisional del Consejo Nacional de Transición (CNT), Alí Ashur, ha reiterado este domingo que su país no tiene ninguna intención de entregar a Saif al Islam, hijo del difunto dictador libio Muamar Gadafi, al Tribunal Penal Internacional (TPI), sino que será juzgado en la propia Libia.
Voceros del autoproclamado gobierno libio y representantes de este país africano ante el tribunal de La Haya ratificaron de forma simultánea que el descendiente del extinto mandatario Muamar El Gadafi será procesado por presuntos crímenes contra la humanidad.
El CNT pretende someter a juicio a Saif Al-Islam en Trípoli, si consigue que la brigada militar de Zintan que lo capturó en noviembre de 2011 acepte transferirlo a las autoridades judiciales centrales.
Según el representante de Libia en la CPI, Ahmed Al-Jihani, "los rebeldes (exinsurgentes) de Zintan entregarán a Saif Al-Islam en los próximos días a los gobernantes de Trípoli, donde será internado en una cárcel para luego ser juzgado".
"El hijo de El Gadafi ya aceptó que se le asignara un abogado", acotó el diplomático, al desmentir reportes de medios europeos que aseguraban el prisionero había sido golpeado en días pasados.
Precisó que varios médicos realizaron un examen al detenido, a quien se le practicó una intervención quirúrgica en tres dedos de la mano, los mismos que mostró vendados por heridas sufridas previo a su captura en el sur del país cuando intentaba cruzar la frontera con Níger.
El tribunal de La Haya emitió una orden de arresto contra El Gadafi, Saif Al-Islam y Abdulah Senoussi, el exjefe de inteligencia del fallecido dictador, por presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos durante el conflicto armado.
La medida judicial se conoció en pleno apogeo de la guerra lanzada por el CNT con apoyo militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para derrocar al anterior gobierno.
Reuters / Prensa Latina