 |
|
(Prensa Latina).- Opositores al gobierno de Bahrein condenaron la muerte de otro activista por la violencia policial y protestaron fuera de la embajada británica aquí tras polémicas declaraciones ligadas a la competencia de automovilismo de Fórmula 1.
Voceros de grupos de derechos humanos y movimientos políticos chiitas señalaron que un manifestante falleció en un hospital de este reino luego de varios días convaleciente a causa de que un carro de la policía le pasó por encima mientras asistía a una protesta callejera.
Las fuentes citadas por el canal satelital Press TV también indicaron que cientos de bahreiníes se movilizaron para condenar ese nuevo deceso, que se sumó al del periodista de 22 años Ahmed Ismail Al-Samadi ocurrido el 30 de marzo por la represión en la aldea Salmabad.
Efectivos armados leales a la dinastía Al-Khalifa hirieron ayer a decenas de personas al disparar contra una multitud que exigía el derrocamiento del gobierno y del rey mientras honraban a Al-Samadi.
Las fuerzas antidisturbios atacaron con gases lacrimógenos y balas reales a manifestantes durante los funerales del periodista y uno de los heridos fue un adolescente de 15 años que se halla en estado grave por un balazo en el pecho, dijeron activistas.
Además de demandar el derrocamiento del rey Hamad isa Bin Al Khalifa, los inconformes aprovecharon la procesión fúnebre para exigir la liberación del activista de derechos humanos Abdulhad Al-Khawaja, cuya salud se deteriora tras más de dos meses en huelga de hambre.
Por su lado, la agencia de noticias chiitas Ahlul Bayt reportó que los opositores también reclamaron la excarcelación de cientos de presos políticos y la investigación independiente de todos los abusos contra los derechos humanos cometidos por el régimen sunnita.
Este sábado, cientos de activistas prepararon una protesta frente a la embajada del Reino Unido en Manama en repulsa a afirmaciones de un británico asesor de la policía nacional que describió esta isla "en calma y lista" para el Grand Prix de automovilismo.
La marcha convocada por la Coalición Juvenil 14 de Febrero (fecha de inicio de las revueltas chiitas en 2011) fue la respuesta a una valoración que contribuyó a decidir la realización de la competencia, pese al clima de insatisfacción popular.
Miembros de esa coalición consideraron la carrera de automovilismo de Fórmula 1 en Bahrein "un claro insulto a las familias de manifestantes muertos por el régimen Al-Khalifa", más de 40 desde febrero de 2011.
Asimismo, definieron como "una provocación" que los participantes del Grand Prix disfruten de "conciertos en vivo, fiestas y descorchen champán, en el medio de la isla, mientras opositores mueren en las calles" como consecuencia de la represión gubernamental.