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Foto AFP
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(PL) .- Un niño murió y otras 30 personas resultaron heridas este domingo al hundirse el primer piso de un local transformado en sitio para el culto en la periferia de la capital francesa.
La tragedia ocurrió en la comuna de Stains, del departamento de Seine-Saint-Denis, cuando entre 100 y 150 evangélicos, en su mayoría de la comunidad haitiana, participaban en una ceremonia religiosa.
Otro menor y una mujer se encuentran entre la vida y la muerte, dijo el prefecto de la localidad, Christian Lambert.
Según fuentes de la alcaldía, el sitio no era adecuado para recibir a tantas personas.
Seine-Saint-Denis, con más de un millón 300 mil habitantes, es el departamento con mayor número de inmigrantes y una de las zonas más deprimidas del país galo.